Una labor piel adentro, Rodin

El arte, con “h”, muda,

en mudanzas aspiradas

hacia aquella belleza

piel adentro,

la que susurra sin ruido,

camina a pie sin paso.

Rodin nos adentra en el lenguaje del cuerpo, bellamente plasmado en sus catedralicias manos, hacia un perfecto inacabado, un camino mostrado entre materia inerte y emoción viviente, en la piedra, el metal,  en esta carne nuestra

Susurro de estrella

El Principito queria un dibujo, apuntaba a lo esencial, que resulta ser invisible a los ojos de alguien que no hace caso a sus dibujos.

Algunos artistas nos muestran esto esencial, invisible expresado en el callado lenguaje de unas manos.

La belleza, la felicidad, una vida plena, ¿cómo se forma?

Rodin nos muestra algo al respecto para aprender a modelar la vida, sabiendo que, inabarcable, hay que dejar la obra en su masa madre, en placenta para seguir haciéndose.

El hombre de la nariz rota

El hombre de la nariz rota., año 1863 sin dinero para contratar modelos profesionales, Bibi, un trabajador griego, acepta por poco dinero. Es un rostro feo que no aspiraba a representar nada más que a sí mismo. Lo hace primero en terracota y la crudeza del invierno lo agrieta. Después esculpe una máscara, y quiso exponerla en el Salón de París, pero fue rechazada…

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